El Vendedor de Raspáo

Por Nick Nell Macías.

El vendedor de ‘RASPAO", se les ve en la plaza de Santa Ana, o en cualquier lugar donde hay concentración de gente, festivales, etc... Igualmente por todo el interior. El hielo raspado, se le da color con ricos siropes que tienen sabor a rosa, marañón, caña, vainilla, etc.

El nombre del Raspao (en vez de raspado) proviene porque precisamente se usa un raspador de metal que tiene una pequeña apertura en su base, donde lleva colocada una plaquita afilada para sacar del trozo de hielo una capa de hielo casi pulverizado, se coloca en un vaso de papel plástico o encerado hasta llenarlo, luego se le agrega el sirope liquido con uno de los sabores mencionados anteriormente. Finalmente se le agrega leche condensada, por un "real" mas, le ponen un poquito mas de leche condensada extra.. Este producto familiar, se sigue vendiendo actualmente por todo el país y en refresquerías y plazas por todo el interior del país. .

Delicioso refresco típico panameño. ¿Quien no lo ha saboreado?

Una anécdota interiorana. Se cuenta que a un señor llamado Remigio, se le había muerto su padre. Ese caluroso día, después del entierro ya lucia este señor la banda (cinta) negra en la manga de la camisa indicando su luto y pesar. Al regresar a la plaza se fue directamente a la carretilla del vendedor de raspado y Remigio le pidió uno "para refrescarme" -advirtiéndole además- "Pero que no sea de color rosa, porque estoy de luto de mi papá".

Que bonito, ingenuo y colorido era nuestro Panamá de ayer y de hoy.

Ó Nick Nell Macias.

Julio 2001