VISITA
AL SITIO ARQUEOLOGICO DEL CERRO JUAN DIAZ
Por Nick Nell Macías
¿Sabía
Ud. que existen excavaciones arqueológicas en la provincia de Los
Santos? Ni los mismos Santeños lo saben. Pregunté a varias personas en
el poblado si sabían la ruta a tomar para llegar al lugar de las
excavaciones ubicadas en el Cerro Juan Díaz, pero ninguno supo decirme.
Si sabían donde quedaba la planta Nestlé, que es la carretera que me
llevaría a ese lugar, pero nada más.
Si
señores, existe este lugar, llamado “Proyecto Arqueológico Cerro Juan
Díaz”. Este proyecto es parte del área llamada “Gran Coclé”. El sitio de
Cerro Juan Díaz, es propiedad privada, y pertenece a la familia Bernal,
en la provincia de Los Santos. Esta ubicado dentro de un potrero, que
todavía se usa para la ganadería. No esta abierto al público.
Para
llegar al lugar hay que continuar mas allá de donde termina la carretera
de asfalto, que prácticamente llega hasta la planta Nestlé. Se sigue en
trocha, y después de cruzar dos potreros mas se llega a la base del
cerro, donde se deja el vehículo (preferiblemente de doble tracción),
para continuar a pié y subir hasta el sitio de las excavaciones. Se
estima que en un tiempo habitaron en este lugar alrededor de 150 indios.
En
1995, el Museo Bowers en Santa Ana, California, fue anfitrión de una
exposición que se llamó “ENTRE IMPERIOS, EL LEGADO ARTISTICO PREHISPANO
DE PANAMA”. Hay evidencia de más de 2000 años de evolución, comenzando
desde 500 B.C. hasta 1520 D.C. Aparte de la exitosa exposición, escuché
la charla que dictó el Dr. Richard Cooke, eminente arqueólogo que dirige
los trabajos de excavación en lo que fueran las áreas residenciales y
funerales de ésta aldea localizada en el Cerro Juan Díaz. Allí se
estudia el desarrollo de las conchas, cuentas, alfarería y tecnología
metalúrgica de tiempo. Así fue como me enteré de la existencia de este
lugar, y me hice el propósito de visitarlo algún día.

Cima
del Cerro Juan Díaz. Nótese el Río La Villa a la izquierda y el mar al
fondo que era el área propicia para la ubicación de esta aldea indígena.
Obsérvese también al extremo izquierdo un área siendo preparada para
otra futura excavación.
PREPARACION DEL AREA PARA UN ESTUDIO ARQUEOLOGICO.
El
estudio arqueológico, divide el área a estudiarse en secciones, y estas
secciones a su vez en cuadrantes, y más sub-cuadrantes. Siendo todos
estos enumerados para tener una referencia exacta de donde salieron las
diferentes piezas a medida que se van sacando. Estas piezas ya sean
restos humanos, cerámica, utensilios, etc. son catalogados, y enviados
al laboratorio para ser estudiados y luego sacar las conclusiones que
determinan la edad, época, uso y origen de ellas. Todo este proceso se
dice que toma como un año por cada mes de recolección. Claro esto
depende de la complejidad del caso, de las facilidades del laboratorio y
el personal disponible para hacer los estudios.

Foto
izq. Todas las piezas son catalogadas y en algunos casos dibujadas. Foto
Centro: el arqueólogo panameño Cuna Lic. Aguilardo Pérez contempla la
excavación a primer nivel. A la derecha: Entierro en tiestos, con huesos
igual al fondo en la foto izquierda. Foto NNM.
En el
caso de Panamá, lamentablemente todo es más difícil, pues no hay
personal profesional, el salario no es de lo mejor. Inclusive ninguna de
las Universidades de Panamá hasta la fecha, ofrece cátedra de
antropología. La mayor parte del trabajo es hecho por voluntarios, o al
igual que los científicos de Barro Colorado, algunos de los que allí
trabajan se pagan sus gastos, o están trabajando para acreditar sus
títulos profesionales.
El
Gobierno se decidió a proteger estos tesoros nacionales, hace apenas
unos 30 años atrás, gracias al gran esfuerzo de la Profesora Reina
Torres de Araúz. Ahora no se puede “guaquear”, saquear o sacar fuera del
país ningún tiesto o artefacto de esta naturaleza. Todo es Patrimonio
del Estado.
Agradezco la gentileza del Smithsonian y al director del proyecto Dr.
Richard Cooke, y muy especialmente al Arqueólogo Luís Alberto Sánchez
(Costarricense) quien fue nuestro guía, es un profesional que siente un
gran placer al explicar los frutos de su especialidad, al arqueólogo
Aguilardo Pérez (Panameño, Cuna), Licenciada en Antropología Física
Srta. Claudia Díaz (Colombiana), Antropólogo Koichi Udagwa (Japonés), y
sus asistentes Luís Barría (Padre o he hijo, Panameños) y Angélica
Elizondo (Panameña)

Foto izquierda: El personal en el laboratorio en la ciudad,
antropólogo director Luís Alberto Sánchez (nuestro guía), Claudia Díaz
(Colombiana) y Angélica Elizondo (panameña).
En el
centro: lic. Díaz y Luís Barría demuestran y sortean el material para
estudio, a la derecha el laboratorio de antropología física Claudia
Díaz, nos explica que por el pelvis se determina el sexo y por el arco
entre la cavidad del ojo por la dentadura determinan la edad del
esqueleto. En esa foto estaba en el proceso de armar un cráneo.
Este es
uno de los tantos lugares que existen en Panamá, que pocos han
visitado. En mi próxima visita, tengo contemplado ir al laboratorio
oceanógrafo que tiene también el Smithsonian en la calzada de Amador (Coastway),
las exploraciones arqueológicas del Caño, el poblado de Santa Fé, en la
zona montañosa de Veraguas, La Atalaya, el Desierto de Sarigua en
Herrera, la travesía por carretera a San Blas, vía Portobelo, y la Palma
en Darién. Dios mediante.
Este
artículo fue publicado en mis Crónicas de P
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