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Reina de la
Tamborera Panameña.

Silvia de Grasse, la exquisita cantante Panameña,
conocida en latinoamérica como La Emperatriz de la Canción y en
Panamá como la reina de la
tamborera, nació el 28 de octubre de 1921 en la ciudad de Panamá. Su
niñez la vivió en el Casco Antiguo de la ciudad, el cual ha sido
remodelado con un estilo impresionante.
Desde muy joven mostró
inclinación por el canto, siendo apoyada por el profesor Graciani,
quien la ayudó a mejorar su voz. Su primer logro en el campo
artístico lo realiza a la edad de 14 años, cuando graba su primer
disco en el que se incluían discos como "La guajira", "La morena
tumba hombre" y "Hagan ruedas". Cultivó la
música autóctona que divulgó por toda Latinoamérica. Grabó una gran
cantidad de tamboreras, genero musical que estilizó el tamborito y
que se dio a conocer ampliamente durante los años de las década 50 y
60.
Gracias a la gestión de un compositor panameño que
adquirió el ritmo en Cuba, pero haciendo los arreglos y adaptándolo
a la música típica de Panamá, se inicia así la Tamborera en
Panamá, la que muchos conocedores del ritmo consideran la versión
panameña del son cubano.
Su voz la llevó a
participar en diferentes programas radiales. Cada vez mostraba más
interés por la tamborera. En la década de los 40, Silvia de Grasse
se presentaba en los mejores centros, y había grabado muchos
discos.
 En 1942 se casa con Ernesto
"Negrito" Chapuseax, luego en 1945 decide formar un Trío con su
esposo y su amigo Simmón Damirón, viajando a Santo Domingo, aquí
permanece por dos años, tiempo que le sirvió para convertirse en la
primera actriz del teatro dominicano. En los 50 y 60
recorrieron América, reconocidos con el título de Los Reyes del
Merengue. Este trío pasó a llamarse "Alegres Tres" en 1965 en Panamá.
Luego siguen viajando,
hasta llegar a New York, donde residió por muchos años y donde
establecen su centro de operaciones donde manejaban las
presentaciones de lugares como, Las Vegas, New Jersey, Miami y
muchas ciudades de E.U. Europa y Latinoamérica. Durante sus
giras tuvieron la oportunidad de compartir con artistas como Sammy
Davis, Luis Amstrong, Beny More, y Pedro Vargas, entre
otros.
En 1965 en Puerto Rico, el Canal
2 de WKAQ TV abrió su señal de transmisión al mediodía, con libreto
de Eddie Miró, Paquito Cordero abrió un nuevo capítulo en la
historia de la televisión de Puerto Rico. Lleno de juventud y
con un ímpetu respetable, el actor y productor fue pura candela a la
hora de competir contra sus antiguos compañeros de Wapa Televisión.
Y cual brisa refrescante de renovación, “El Show de las 12” fue
taller de propuestas novedosas que reinaban en las encuestas de
televisión. Entre todos sus logros, Paquito tuvo la suerte de
poder contar con la presencia y el empuje de una figura genial
llamada Sylvia de Grasse, la voz femenina del inolvidable
trío Los Alegres Tres – compuesto por ella junto a Damirón y
Chapuseaux – revolucionó la televisión al mediodía. Con un conocimiento atinado del gusto
popular de entonces, De Grasse llevó a través de “El Show de las 12”
los más novedosos concursos: El ballet de las enanitas, el ballet de
las gorditas, Miss Serenata Moderna con José Miguel Class, el
concurso de los mamitos y los mamititos, Sea usted actriz con Frank
Moro y Rolando Barral, las vedettes y Miss Internacional, fueron
algunos de aquellas memorables ocurrencias que colocaban al espacio
como el de mayor sintonía tanto en la encuesta BRI como en la
difícil Clapp & Mayne de principios de los 70.
Por el triunfo a nivel
nacional e internacional, la tamborera traspasó fronteras, para
orgullo de los panameños, y al retornar a Panamá le fueron entregadas las
llaves de la ciudad en reconocimiento a su brillante trayectoria
artística.
 El deceso
de la reina de la tamborera el 14 de marzo de 1978, cuando ya estaba
en la cima de su carrera artística, causó gran consternación en el
público que por tantos años cautivó con su estilo. Con la
desaparición de esta artista, Panamá pierde la más grande exponente
del ritmo tamborera, a nivel nacional e internacional, lo que
significa una gran pérdida, ya que este ritmo sino no se le da el
valor que merece puede desaparecer. Le sobrevivien Clarissa
Chapuseaux De Grasse y Gigi Chapuseaux De
Grasse.
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